La iglesia de Santo Domingo

             Construida en el siglo XVII siguiendo las normas de la contrarreforma, es de planta de cruz latina, una sola nave con crucero de brazos muy cortos, y capillas laterales, en número de tres, a ambos lados, altar elevado y en frente, a los pies, el coro, el cual se estructura sobre una bóveda de crucería con decoración de curvas que imitan las nervaduras secundarias, terceletes, de carácter barroco.

            La nave está cubierta por tramos de bóveda de medio cañón con grandes lunetos y arcos fajones de medio punto que apean sobre pilastras dóricas, mientras que las capillas laterales se cubren con bóvedas de arista. En el centro hay decoración de cueros recortados con moldurajes y motivos manierista. El tramo situado sobre el coro representa los símbolos y la heráldica de la orden dominica (perros con hachones encendidos), la cual se repite en el centro del sotocoro. Sobre la clave del arco que cierra la iglesia por los pies aparece una cartela con la fecha de 1627, que se supone es la fecha de terminación.

            Es interesante la baranda del coro con balaustres torneados y pequeños pies derechos con mutilos. Una parte del coro sobresale como balcón sobre canes lobulados y jabalcones metálicos.

            La nobleza local interviene sobre la edificación dotándola de espacios fundacionales, generalmente funerarios, como se aprecia en la heráldica y cartelas existentes en el crucero actual y en las capillas laterales. Destaca la capilla de las Ánimas fundada por la familia Ballesteros, la del Ecce Homo por el Duque de San Fernando y de la Virgen del Rosario por la familia Bustos.



            En el altar mayor se contempla un magnífico retablo barroco de columnas salomónicas, con las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Virgen Soledad y San Juan Apóstol. Sobre él, interesantes frescos referentes a Santo Domingo.